Infantil o Adulto

 KARATE, una forma de vida

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Además de lo provechoso que puede ser para la defensa personal, el karate es un ejercicio físico muy completo para hombres y mujeres de todas las edades, esto se debe a que estimula el funcionamiento de todos los sistemas del cuerpo, desarrollando las facultades físicas y sociales, tan importante para la convivencia humana. La práctica continuada de karate ayuda a inculcar el respeto entre el profesor y el grupo así como sentido de la disciplina, de esta forma favorecemos el equilibrio personal.

En Mabuni el Karate es una referencia como actividad y sistema de enseñanza, es por ello que está recomendado para los niños en etapa de formación. Con la práctica continuada ayudamos a canalizar la agresividad, estimular la concentración y predispone a los niños frente a la disciplina con ejercicios recomendados según la edad del niño o el adolescente.

El Karate es una disciplina que estimula las capacidades de coordinación, flexibilidad, fuerza y resistencia, paralelamente se incorporan a su práctica técnicas de auto control, los cuales serán pilares esenciales el resto de su vida.

Para la práctica de cualquier arte marcial es necesario adoptar una postura firme y bien equilibrada, es por ello que en Karate se trabajan todas las técnicas con este fín, realizando ejercicios para consolidar las posiciones generando una base sólida que mejore todas las técnicas de ataque y defensa.

La flexibilidad y la fuerza son cualidades que aumentan con los entrenamientos de Karate combinando ambas características de forma coordinada. Esta interrelación es uno de los principios del Karate.

Otro de los parámetros que se mejoran con la práctica de Karate es la respiración, su control y utilización en la realización de los ejercicios respiratorios combinados con los movimientos conseguirán optimizar nuestro rendimiento.

El karate es una conocida arte marcial, que deriva del término Japonés "mano vacía". Es valorada tanto en sus aspectos físicos como espirituales. Hay quienes afirman que el karate representa a una filosofía.

La práctica tradicional de este deporte, hace hincapié en lo importante que es para el ser humano lograr un equilibrio en su vida diaria. En un sentido más concreto, el karate, se interpreta como una técnica de autodefensa japonesa, sin armas.

Los niveles de destreza en Karate se determinan por el color de los cinturones que se utilizan, de esta forma todo el mundo puede conocer "a simple vista" el lugar que ocupa cada uno dentro del colectivo de la clase. Este tipo de organigrama es relativamente joven, en los inicios del karate solo existían dos colores, el blanco y el negro, al occidentalizar este arte marcial se realizó esta estructura de colores para escalonar el aprendizaje.

Los objetivos que pretendemos en Mabuni con la práctica de Karate es que la formación de los alumnos sea global, es decir, preparación física, técnica y social dentro de la clase y el grupo al que pertenece.

No hay una edad específica para practicar Karate, en Mabuni pueden empezar a practicar los niños a partir de los cuatro años de edad en este noble arte marcial. Uno de los aspectos más importantes del karate do es la disciplina, porque sin ella no hay objetivo que pueda complementarse como corresponde, dado que ésta hace que el instructor imparta su clase en orden, que todos comprendan sus enseñanzas, que el grupo sea una unidad y que exista el respeto mutuo y la observación de todas las reglas de comportamiento. Pero como toda estructura rígida tiende a quebrarse, aquí debemos saber que no todo es una solemne seriedad, pues la clase debe ser amena y ágil. Vale decir que la misma contará con una primera parte dedicada al desarrollo físico (en los niños formación física) acentuando en el pequeño el trabajo sobre sus condiciones natas a esa edad, y una segunda parte orientada a la parte técnica especifica, pero con una diferencia de base, esto es: la forma de lograr objetivos similares por caminos distintos ya que no es natural que agobiemos al niño con repeticiones de ejercicios impropios a su edad. En cambio los mismos se reemplazaran por ejercicios y juegos.

En cuanto a las técnicas de Karate propiamente dichas, lo primero a lograr es que el niño memorice las básicas, piernas y brazos, y posteriormente buscar la coordinación entre ambas. Aún en ese momento no debemos buscar el detalle del movimiento porque lo único que conseguiremos es que el niño se tensione en su afán de mejorar y pierda soltura, naturalidad y plasticidad.

Cuando el niño llega por primera vez a practicar un arte marcial, lo hace por tres motivos básicos: por impulso propio, por iniciativa de sus padres o por prescripción médica. En todos los casos, de continuar practicando, podremos observar algunos cambios derivados de la integración al grupo y las nuevas experiencias.

En niños de cuatro a seis años hay que olvidarse de algunos preceptos tradicionales, pues el niño quiere jugar y el instructor ofrecerá esos juegos con la intención de tener relación con el grupo y comenzar a orientar a las técnicas de karate. Desde los seis años hacia arriba el chico se adapta y asimila con mucha facilidad, por lo que el aprendizaje no ofrece dificultad.

El aprendizaje del niño depende de: EDAD, DEDICACIÓN DEL INSTRUCTOR, APOYO DE LOS PADRES, y sobre todo CONTINUIDAD en el entrenamiento.

Debido a ello debemos lograr que se instrumenten los medios para la capacitación profesional de quien se dedique a la enseñanza de los niños.

Lo más difícil y la clave en la enseñanza no es enseñar la técnica sino conseguir que los alumnos no caigan en la dejadez, el desánimo, el desinterés y trabajen sin aburrirse, es decir conseguir motivación, sobre todo si son niños y adolescentes. Es decir que lo hagan por gusto no por obligación. Además de aportar más elementos de motivación, este tipo de trabajos son muy interesantes para el niño pues en ellos se aborda la enseñanza de manera que este trabajará y desarrollará mejor su sensitividad, pues va a interrelacionar campos como la vista, el oído y el tacto. Al mismo tiempo que también mejorará su capacidad intelectual al obligarse a pensar y relacionar los diferentes estímulos con las trabajos y técnicas a realizar.

En síntesis, el Karate-Do le brindará al niño:

  • Mejora de la Coordinación psicomotriz
  • Mejora de las Habilidades corporales, reflejos y capacidad de reacción
  • Autocontrol y Disciplina
  • Concentración y Dominio personal
  • Sentido de la Responsabilidad, Humildad y tolerancia
  • Sentido de camaradería, respeto hacia sus compañeros y profesores, por extensión, hacia su familia y hacia la sociedad.

 

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